Sí, sabemos que lo sabéis, el aceite de oliva, además de un pilar fundamental de nuestra dieta mediterránea, nos aporta múltiples beneficios, nos cuida por dentro y eso, inevitablemente, se nota por fuera.

En este post recordamos cinco de las propiedades que este aceite nos regala y, recordad, que para aprovechar todo su potencial, es importante consumir aceite de oliva virgen extra.

 

  • CONTROLA EL COLESTEROL

La mayoría del colesterol que hay en nuestro cuerpo proviene de lo que comemos, por eso es tan importante cuidar nuestra alimentación. El cuerpo necesita algo de colesterol para funcionar bien, pero demasiado puede obstruir nuestras arterias: existen dos tipos de colesterol, el “bueno” y el “malo”

El “Malo” (LDL) colapsa, poco a poco, nuestras arterias… menos mal que tenemos al “bueno” (HDL), que transporta al “malo” hacia el hígado, para que allí se elimine.

El aceite de oliva, sobre todo si es virgen extra, contiene ácido oleico, polifenoles y vitamina E, que potencian los efectos del colesterol “bueno” y ayuda a eliminar el “malo”.

  • CUIDA TU CEREBRO

No es que nos haga más listos, pero sus grasas monoinsaturadas previenen contra el desarrollo cognitivo, con lo que también es efectivo contra el alzheimer. Esto se consigue evitando el daño que producen los radicales libres (las moléculas que estropean las células).

  • ALIVIA LOS DOLORES ARTICULARES Y MUSCULARES

El aceite de oliva contiene oleocantal, que inhibe la actividad de las enzimas que causan inflamación, por lo que actúa como antiinflamatorio (sí, como el ibuprofeno), con lo que nos ayuda a aliviar los dolores articulares y musculares, además de prevenir la artritis reumatoide. Si ya tienes esta enfermedad, el aceite te ayudará a atenuar sus efectos.

Por otro lado, lo puedes usar directamente sobre la piel, masajeando los músculos, después de hacer deporte. Si lo mezclas con sal, hacen un tándem infalible para luchar contra los dolores musculares y oseos: agradécelo a los polifenoles, que son un antioxidante excelente. Esta “pomada” natural tarda unos días en comenzar a hacer efecto, así que lo mejor es usarla de manera preventiva.

  • HIDRATA LA PIEL

Los ácidos grasos naturales y las vitaminas E y K serán nuestros aliados contra el envejecimiento prematuro, ya que hidratan  y combaten la sequedad. Además de ingerirlo, podemos, una vez más, aplicarlo directamente en la piel. El aceite de oliva es sumamente eficaz contra las cicatrices, arrugas o marcas, y seguramente más barato que esa crema que usa tu actriz favorita.

  • PROTEGE CONTRA EL CÁNCER

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el oleocantal (sí, ese ibuprofeno natural) es capaz de acabar con las células cancerígenas sin dañar las demás. Por otro lado, los polifenoles ayudan a combatir el cáncer de mama en sus fase más agresivas. Las investigaciones de la relación entre el aceite de oliva y la prevención y tratamiento del cáncer continúan; pero una cosa es segura: nuestro querido aceite es un gran aliado para nuestra salud.

 

Recuerda, si quieres disfrutar de todos estos regalos que el aceite de oliva le hace a tu cuerpo, elige virgen extra y… ¡a disfrutar mientras te cuidas!